Que ciertas fechas caigan cada año en el mismo día de la semana es el primer principio que hay que entender para dominar el algoritmo Doomsday. Lo siguiente que necesitamos es un sistema para memorizar un puñado de fechas clave, repartidas por todo el año, que caen todas en ese mismo día.
Las fechas que vamos a aprender se llaman doomsdays.
En todos los meses pares, salvo el mes especial de febrero, el doomsday coincide con el número del mes.
Dos parejas de números que se intercambian entre mes y día — el 9 y el 5, el 7 y el 11 — te dan otros cuatro doomsdays: 5 de septiembre y 9 de mayo, 11 de julio y 7 de noviembre.
Comprobación rápida
Estamos en un año no bisiesto. ¿Qué fecha de agosto es un doomsday?
Los tres meses que quedan son los tres primeros del año:
El doomsday de enero depende de si el año es bisiesto. En los tres años comunes del ciclo es el 3, y en el propio año bisiesto es el 4.
De febrero basta con recordar que el último día del mes es un doomsday. En un año común es el 28; en un año bisiesto, el 29.
Como febrero es el mes que lleva a marzo, a mucha gente le resulta más fácil recordar el doomsday de febrero como el día 0.º de marzo, es decir, el día anterior al día 1. Además, así puedes usar el 7, el 14, el 21 y el 28 —los múltiplos de 7— como doomsdays de marzo.
Aquí puedes ver que en 2024 todos los doomsdays caen en jueves:
La primera dificultad al buscar el día de la semana de una fecha está en identificar el doomsday de ese año. Una vez fijado, calcular el día de la fecha que te interesa es fácil: solo hay que contar hacia delante o hacia atrás desde el doomsday más cercano.